Por Albert Gracia | A modo introductorio, y sin entrar en profundidad, quisiera dejar una pequeña reflexión sobre el uso de copias no licenciadas de software.
Desde un marco genérico usar software no licenciado no difiere mucho de ponerse un reloj de imitación. Utilizando una metáfora de cierta actualidad entre los aficionados a la música y el fútbol, entre los que no quieren o no pueden comprarse un Rolex hay quien decide llevar en la muñeca una falsificación, y hay quienes prefieren ver la hora con un Casio auténtico.
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Como con el caso de la falsificación hay cierto miedo a quedar en evidencia al usar un software no licenciado, además de ciertas deficiencias de funcionalidad y de servicio técnico.
Sin embargo también habría que mencionar que algunos fabricantes no lo ponen fácil, y escudándose en que la ley de uso del software es muy restrictiva trabajan con la idea de que no se compra el software sino solo se adquiere una licencia de uso limitada y personal del mismo, lo que incluso puede conllevar la imposibilidad de transferirlo a otra persona si no es pagando un canon a veces nada despreciable.

Lo cierto es que el software de CAD para el joyero, como sus diseños, es una herramienta que debería estar en continua evolución, y quedarse anclado en una versión no es una praxis que recomendaríamos. Por esa razón cada vez se extiende más la idea de que el precio del software no sea elevado, sino que sea muy accesible y lo que se pague sea un mantenimiento del mismo que permita tenerlo al día; lo que es importante no solo por la nuevas herramientas y funcionalidades que va añadiendo, sino para que sea compatible con las nuevas versiones de sistemas operativos o, en el caso de los software basados en Rhinoceros, y sus nuevas versiones.
Los Rolex son grandes relojes y pueden durar toda una vida, pero en el caso de estar pensando en adquirir un software de elevado precio quizá deberíamos contemplar no solo el coste inicial, si no si vamos a poder mantenerlo actualizado de forma rentable.
«El software es solo una herramienta del taller de joyería, una herramienta muy importante sin duda, pero una herramienta»
El software es solo una herramienta del taller de joyería, una herramienta muy importante sin duda, pero una herramienta, y como toda herramienta no es más que un medio para el artista. Al final el diseñador de joyería suele utilizar una muy pequeña parte de sus funciones, las que realmente necesita, y en el caso del software basado en Rhinoceros la base importante es éste y no la aplicación que lo especializa. Por eso llama la atención que la especialización pueda a veces ser más costosa que el software en que se basa, así como sus actualizaciones.
Después de esta reflexión me gustaría introducir en este artículo a un software de diseño de joyería en concreto, RhinoPro-J, que con misma filosofía de precisión y accesibilidad de los ‘Casio’ ofrece una funcionalidad única para la realización de pavés.
Especializado en pavés
RhinoPro-J es un software basado en Rhinoceros con funcionalidad paramétrica que ofrece todas las herramientas que necesita un diseñador para hacer joyería, pero que destaca por haber replicado de forma especialmente eficiente la forma de realizar pavés del engastador. De hecho Rhinopro-J es una extensión del software ‘Pavetool’, considerado el plugin de Rhinoceros más avanzado para esa aplicación.

El pavé es una de las funciones más complejas de realizar virtualmente, quizá en gran parte porque también es muy complejo hacerlo manualmente. Por esa razón disponer de una buena herramienta para su realización virtual hace especialmente importante adquirir un software o plugin específico del sector.
«Soy un firme defensor de que es un error para el diseñador enfocarse en un solo software es más eficiente disponer de distintos software para diseñar y presentar el producto, aprovechando las ventajas que ofrece cada uno de ellos»
RhinoPro-J , que viene de la etimología de Rhinoceros Profesional para Joyería también es el primer software que permite realizar pavés sobre mallas, lo que permite una mejor interacción con software de diseño orgánico como Z-Brush y 3D-Coat.

Porque a diferencia de otras concepciones más clásicas del software para joyería, yo soy un firme defensor de que es un error para el diseñador enfocarse en un solo software. Al igual que el joyero utiliza diferentes herramientas de trabajo para realizar sus creaciones, es más eficiente disponer de distintos software para diseñar y presentar el producto, aprovechando las ventajas que ofrece cada uno de ellos.
Para terminar me gustaría decir que Rhinopro-J puede aprenderse en la Escuela de Joyería de Córdoba y en el Instituto Politécnico EASO de Bilbao, o de de forma privada con los formadores autorizados Ángel Giménez en Valencia, Manuel Herrera en Madrid y Francisco García en Sevilla.
Más información en la web https://hispanatec.com/index.php?comp=seccion&id=9, en el e-mail hispana@hispanaspain.com y en el teléfono +34 933091707
Albert Gracia es director de ventas de HISPANA DE MAQUINARIA
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