Con esa frase podría resumirse la charla de ayer en el Instituto Gemológico Español donde la geóloga y gemóloga Raquel Alonso Pérez nos sumergió en el origen geológico y geográfico de estas gemas.
La cordobesa afincada en Estados Unidos, donde trabaja como investigadora y conservadora del Museo Geológico de Harvard, nos ofreció una sobresaliente ‘clase’ dando a conocer los métodos más avanzados de estudio geológico y geoquímico de las esmeraldas.
Una clase de corte extremadamente técnico pero que supo retener durante más de una hora a los casi 100 invitados que ayer se dieron cita en la segunda charla del Ciclo de Conferencias del IGE y que se podrá ver en los próximos días en diferido en el canal Youtube del IGE.

Los estudios realizados a lo largo de estos últimos años desde Harvard ofrecen datos interesantes, como que las esmeraldas más antiguas, localizadas sobre todo en Sudáfrica tienen más de 3.000 millones de años y arrojan luz sobre cuestiones como la existencia de agua en la Tierra o los grandes procesos tectónicos.
Minería más sostenible
Pero volviendo a algo más cercano en el tiempo y útil, estos análisis, realizados con técnicas ‘comunes’ como la espectroscopía Raman, pero también con otras mucho más avanzadas como la ablación láser permiten, a juicio de Alonso Pérez, abordar cuestiones de gran calado socioeconómico a la hora de extraer las esmeraldas.

Como ejemplo, conociendo la formación de las esmeraldas a través de estos análisis “se pueden encontrar las mejores fórmulas para explotar de una manera más sostenible los depósitos de gemas”, señalaba la investigadora.
Y también resultarían de utilidad de cara al consumidor para tratar de resolver la “inconsistencia de algunos informes gemológicos que apuntan hacia el origen de las gemas” añadía Alonso Pérez.
Algunas de las investigaciones conducidas por la geóloga cordobesa han incluso determinado el origen de gemas en diferentes minas de una misma zona. Pero este tipo de análisis no está al alcance de los laboratorios gemológicos al uso, para conocer la trazabilidad de las piedras. Los estudios requeridos son extremadamente complejos. Son los límites de la investigación.